Un observatorio en busca de futuro

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Artículo original en NAUKAS

El Dr. Enrique García Melendo, lleva años realizando una labor investigadora de primera línea en el estudio de las atmósferas planetarias. Por desgracia, en estos momentos, ve amenazada la continuidad de su trabajo por la difícil situación económica de la Fundació Observatori Esteve Duran. En la siguiente conversación que hemos mantenido con él, nos explica algunos de sus descubrimientos más destacados y nos da a conocer, de primera mano, la problemática de la entidad y qué podemos hacer para salvarla.

Enrique, antes que nada quiero agradecerte que nos hayas concedido esta entrevista. Te conocí a raíz  de la importante investigación sobre la Gran Mancha de Saturno y tenía mucho interés en conversar contigo.  

Para mí es un placer contestar a vuestras preguntas.

Si te parece, para empezar, podrías explicarnos tus inicios en el Observatori y las principales investigaciones que lleváis a cabo,  acercarnos un poco más la entidad y la gente que trabajáis en ella.

Empecé a trabajar en el Observatori en 1996. Desde joven había tenido vocación por la astronomía y cuando surgió la oportunidad decidí empezar a trabajar en el Observatori Esteve Duran. Los primeros trabajos del observatorio estuvieron orientados principalmente a la fotometría estelar, es decir, la medición de la luz de las estrellas, hasta 2005, año en el que obtuve mi doctorado. Desde entonces hasta ahora, una buena parte de la actividad del Observatori se orientó hacia las atmósferas planetarias. También colaboramos con el proyecto XO liderado por científicos del Space Telescope Science Institute, proyecto en el que el Observatori participó en el descubrimiento de varios planetas extrasolares. Hoy en día la principal actividad del Observatori está orientada hacia el estudio de atmósferas planetarias, tanto desde el punto de vista experimental como teórico. La entidad para la que trabajo, la Fundación Observatori Esteve Duran, es muy pequeña, y la única persona que trabaja en ella como investigador soy yo. Por su parte el Observatori se mantiene gracias al Patronato de la Fundación Observatori Esteve Duran, algunos de cuyos miembros dedican parte de su tiempo al mantenimiento del Observatori y a tareas de difusión.

En la página oficial del Observatori también se indica que hacéis divulgación, ¿en qué consiste?

De hecho, una de las finalidades estatutarias de la Fundación es la divulgación de la astronomía. Hacemos y hemos hecho todo tipo de divulgación, desde conferencias y charlas a cursillos de astronomía. Una parte importante de nuestro trabajo de divulgación también consiste en recibir grupos de visitantes en nuestro centro para organizar sesiones de observación. Es muy reconfortante ver cómo la gente reacciona siempre de forma enormemente positiva cuando pueden ver de manera directa la Luna o los anillos de Saturno.

Centrándonos en la investigación sobre Saturno, ¿qué es lo que la convierte en tan especial? Sabemos que es un planeta gigante y estamos todos enamorados de sus anillos. Pero ¿qué hace que el estudio de su atmósfera y los fenómenos meteorológicos que se producen tengan tanto interés?

Los planetas gigantes del Sistema Solar presentan una riqueza enorme de fenómenos meteorológicos, muchos de ellos mal comprendidos y completamente diferentes a lo que tenemos aquí en la Tierra. Es ese vasto bosque de fenómenos por explorar más a fondo lo que hace su estudio tan atractivo. Cada planeta tiene, además, sus particularidades. Por ejemplo, Júpiter nos muestra siempre su característica Gran Mancha Roja. En el caso de Saturno aparecen otros fenómenos como el Hexágono o las tormentas gigantes, que todavía en muchos aspectos son muy enigmáticos. Uno de los principales atractivos, al menos desde un punto de vista personal, es que el globo de Saturno sin sus anillos presenta un aspecto bastante anodino, como muestran las imágenes tomadas por los telescopios terrestres. Y sin embargo, cuando se produce una tormenta gigante o Gran Mancha Blanca, el aspecto del planeta cambia completamente, haciendo que la tormenta sea visible incluso con telescopios caseros de abertura muy reducida. Es algo que no vemos en ningún otro planeta. Sería sobrecogedor pensar que en la Tierra pasase algo de tal magnitud que incluso cambiase radicalmente su aspecto habitual visto desde el espacio.

Los fenómenos de gran violencia que se producen en la atmósfera de Júpiter, ¿qué similitudes y diferencias tienen respecto a los de Saturno?

Creemos que las grandes tormentas de Júpiter son básicamente el mismo tipo de fenómeno que observamos en Saturno. Las Grandes Manchas Blancas de Saturno, y algunas de las denominadas “erupciones” en Júpiter son tormentas convectivas de dimensiones gigantescas que arrancan de zonas más profundas de la atmósfera de estos planetas. En Júpiter también tienen un impacto a escala planetaria que cambian completamente el aspecto de ciertas regiones del planeta, pero dadas las características de la atmósfera visible de Júpiter, no son tan vistosas como las de Saturno.

En ocasiones la investigación astrofísica parece muy lejana y muchas personas se plantean el odioso “¿para qué sirve?”. Por lo que leí sobre vuestro trabajo creo que podéis responder esa pregunta con nota. Así que te la voy a hacer ¿Qué implicaciones podría tener conocer mejor fenómenos como las tormentas de Saturno en nuestro planeta?

Toda investigación siempre acaba enfrentándose con la pregunta que formulas “¿para qué sirve?”. En general prácticamente todo conocimiento debe considerarse como útil, ya que siempre acaba teniendo repercusión a medio o largo plazo en el progreso científico global. En el caso particular de las tormentas de Saturno (y las tormentas en otros planetas del Sistema Solar), nos sirven para completar el conocimiento que tenemos de los fenómenos meteorológicos terrestres. Sabemos que las leyes naturales que gobiernan la meteorología de Saturno y la Tierra son las mismas, pero sometidas a condiciones diferentes (gravedad, composición química, rotación, etc.) Si podemos entender mejor fenómenos semejantes en diferentes planetas, eso refuerza el conocimiento que tenemos de fenómenos similares en la Tierra, lo que a la larga significará poder hacer mejores predicciones meteorológicas.

Las investigaciones sobre la tormenta de Saturno han supuesto dos artículos en Nature. ¿Qué supuso para vosotros? ¿Aumentó el interés por el trabajo que estabais desarrollando? Desconozco si, aparte del privilegio que comporta publicar allí, eso se traduce en un mayor apoyo de la comunidad científica o de posibles mecenas.

El Observatori ha participado en dos publicaciones aparecidas en Nature sobre las grandes tormentas de Saturno. La primera publicación se produjo en 2011, fue liderada por el profesor Agustín Sánchez Lavega del Grupo de Ciencias Planetarias de la Universidad del País Vasco, y es un estudio que fue portada de la revista Nature. El segundo artículo de la tormenta, publicado en Nature Geoscience en julio de 2013, es el que ha sido liderado por el Observatori Esteve Duran. Efectivamente para nosotros se trata de un enorme privilegio y nos sitúa a la cabeza mundial en el estudio de estos fenómenos. Es un logro que nos pone en un lugar visible dentro de la comunidad de científicos planetarios dedicados al estudio de las atmósferas de los planetas gigantes. Pese a la calidad de los trabajos, desgraciadamente todavía no se ha traducido en un apoyo por parte de ningún mecenas.

Ahora que hemos hablado de lo mejor, que es la ciencia, creo que es el momento de centrarnos en la situación actual. Me gustaría que nos hablases tanto del problema económico como de la repercusión que este implica en las investigaciones que estabais haciendo.

Como he mencionado antes, el Observatori depende de la Fundación Observatori Esteve Duran, una entidad sin ánimo de lucro, a través de las aportaciones que realizan los miembros de su patronato. El patronato de la Fundación ha venido dando soporte a los trabajos de investigación desde hace 17 años, lo que ha supuesto un esfuerzo encomiable, pero la crisis económica actual también ha afectado a los miembros del patronato y ya no pueden seguir realizando sus aportaciones como hasta ahora. Si no conseguimos algún tipo de solución, el observatorio cesará su actividad en muy pocos meses y por tanto simplemente su actividad investigadora desaparecerá.

¿Cuál crees que sería la mejor salida para que el Observatori saliese adelante? ¿Qué medidas habéis tomado? ¿Cómo podemos colaborar?

Para nosotros la mejor solución para poder continuar con nuestra labor a medio y largo plazo es la de encontrar patrocinio o mecenas. Con su estructura actual, el Observatori necesita unos 80.000 euros anuales. Una cantidad que creemos nos es excesiva para una o varias empresas o entidades de cierto volumen. Creemos que el retorno científico dado el escaso gasto ha sido excelente y puede dar visibilidad a las empresas patrocinadoras. Para facilitar el contacto con las personas o entidades que quieran contribuir económicamente hemos abierto una campaña de crowdfunding en projeggt.com. Por otro lado, en nuestra búsqueda de apoyo económico, es también muy importante mostrar que la sociedad está interesada en nuestro proyecto, y para ello hemos puesto en marcha otra campaña de recogida de firmas en change.org, concretamente en http://chn.ge/18XF6F2. Cualquiera que quiera colaborar en nuestra campaña únicamente tiene que aportar su firma, nada más. Aunque parezca simple, es un apoyo que para nosotros es de importancia fundamental.

Finalmente, si se logra que el Observatori continúe sus trabajos y disponéis de recursos,  ¿cuáles serían los siguientes pasos en la investigación?

El campo a explorar es simplemente enorme. Hay muchísimos fenómenos meteorológicos propios de otros planetas que todavía esperan ser investigados a fondo para encontrar respuestas y así conocer mejor sus atmosferas, continuando con el propio Saturno. Para nosotros fue muy emocionante ver la tormenta de Saturno reproducida en un ordenador y contemplar cómo se desarrollaba como nadie lo había visto antes. Aún sin viajar en naves espaciales, es también parte de la exploración del espacio. Esperamos poder seguir haciendo lo mismo en el futuro.

Acerca de Laura Morrón Ruiz de Gordejuela

Licenciada en Física por la Universidad de Barcelona y máster en Ingeniería y Gestión de las energías renovables por IL3. Tras años dedicada a la protección radiológica, he encontrado un empleo como directora y editora de Next Door Publishers, que aúna mi pasión por la divulgación científica y los libros. Aparte de esta labor, también ejerzo de divulgadora científica en mi blog «Los Mundos de Brana» —premiado en la VI edición del Concurso de Divulgación Científica del CPAN—, en el podcast para niñas y niños «Crecer soñando ciencia» y en las plataformas «Naukas» y «Hablando de Ciencia». He colaborado en el blog «Desayuno con fotones» y en los podcasts de ciencia «La Buhardilla 2.0» y «Pa ciència, la nostra». Soy miembro y community manager del Grupo Especializado de Mujeres en la Física de la Real Sociedad Española de Física y socia de ADCMurcia, Cienciaterapia y ARP-SAPC. En 2015 tuve el honor de ser galardonada con el premio Tesla de divulgación científica de «Naukas».
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2 respuestas a Un observatorio en busca de futuro

  1. Estoy feliz de encontrar webs donde leer informacion tan necesaria como esta. Gracias por facilitar este post.

    Saludos

  2. Recientemente he comenzado un sitio web, la información de tu blogg me proporciona mucha informacion. Gracias por todo tu tiempo y trabajo.

    Saludos

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