Ibn al-Haytham, el primer gran científico

 

 

Ibn_al-Haytham

“Es esencial realizar experimentos para comprobar lo que se ha escrito en lugar de aceptarlo a ciegas como verdadero”

Durante la edad de oro de la civilización musulmana, vino al mundo el primer científico que podía calificarse como tal, el primer personaje de la antigüedad en emplear una metodología basada en la verificación de toda hipótesis teórica mediante la experimentación: Ibn al-Haytham (conocido en la cultura occidental como Alhacén). Sus importantes y numerosas aportaciones a las matemáticas, la física, la medicina, la anatomía y la astronomía le convierten en una de las figuras más relevantes de la Historia de la Ciencia.

El Renacimiento islámico comenzó a mediados del siglo VIII con la ascensión al poder de los califas Abasidas que, influenciados por los preceptos del Corán y las tradiciones del Hadiz, daban mucho valor al conocimiento. Bajo su mandato, el mundo musulmán se convirtió en el centro intelectual de la ciencia, las artes, la filosofía, la medicina, la navegación, la literatura y la educación. Se llevaron a cabo importantes aportaciones en todos estos campos al tiempo que se recuperaron y tradujeron al árabe muchas obras de la antigüedad clásica que, de lo contrario, se hubiesen perdido.

Alhacén nació en Basora en pleno esplendor cultural. Ya de joven, tal y como cita en su autobiografía, se interesó por los puntos de vista conflictivos de diversos movimientos religiosos llegando a la conclusión de que ninguno de ellos representaba la verdad. Durante su infancia no cursó  matemáticas ni otras asignaturas académicas como los demás niños sino que se preparó para ejercer lo más parecido a un trabajo en la administración pública. Como resultado, fue nombrado ministro de Basora y de la región circundante. Pero el cargo no fue muy duradero, Alhacén llegó a sentirse tan a disgusto con la profunda formación religiosa que implicaba que decidió tomar otro camino y dedicarse por entero al estudio de la ciencia.

Tiempo después, cuando Alhacén contaba con 31 años y ya era un reputado científico en Basora, Al-Hakim se convirtió en califa. La relación que mantuvieron ambos no se conoce con exactitud puesto que se dispone de diversas fuentes que discrepan entre sí.

Al-Hakim fue un líder cruel y excéntrico que sintió una especial debilidad por la ciencia. Fue mecenas de eminentes científicos como Ibn Yunus, poseía y se interesaba por los instrumentos astronómicos y construyó una biblioteca que llegó a ser la segunda en importancia después de la de la Casa de la Sabiduría que se había erigido en Bagdad 150 años antes.

En los escritos de al-Qifti se cuenta que el califa se enteró de una propuesta de Alhacén para regular el caudal de agua del Nilo y le convocó para encargarle que la llevase a cabo. Por desgracia, cuando el científico navegó por el Nilo y pudo estudiar mejor el  emplazamiento, se dio cuenta de que la construcción que había ideado no era viable. Al regresar a Egipto e informar a Al Hakim, este se mostró decepcionado por la incapacidad científica de Alhacén y lo relegó a un puesto administrativo. Al principio, aceptó la situación sin reparos pero pronto se dio cuenta de lo peligroso que podía llegar a ser el califa y prefirió hacerse pasar por loco y permanecer en arresto domiciliario hasta que este muriese en 1021. Durante el periodo de reclusión desarrolló una brillante y extensa producción científica que publicó al ser liberado y demostrar que había fingido su demencia. Después de este episodio, pasó el resto de sus días cerca de la mezquita de Azhar, en El Cairo, escribiendo textos de matemáticas, ejerciendo de profesor y ganando dinero como copista.

Según otra fuente, Alhacén, después de fracasar en su misión de regular el Nilo, huyó a Siria para pasar allí el resto de su vida. Este relato no parece muy verosímil puesto que existen informes en los que hay constancia de que Alhacén estuvo en Egipto en 1038. Incluso la obra del propio científico titulada La respuesta de Alhacén a una pregunta geométrica dirigida a él en Bagdad parece rebatirla.  Resulta más plausible pensar que es cierta la primera versión y que, tras la muerte del califa, pasó algún tiempo en Siria antes de volver a Egipto.

LA CIENCIA DE ALHACÉN

Alhacén defendía que toda hipótesis teórica debía ser probada con evidencias. Este requerimiento le alejaba de la creencia de los griegos de que el hecho científico podía descubrirse a través de la razón. Para él, la experimentación era imprescindible para comprobar si los desarrollos matemáticos que elaboraba tenían sentido. Su forma de proceder, alejada de la practicada en la Antigüedad, guardaba gran similitud con lo que entendemos por método científico cuyo origen suele establecerse en el siglo XVII.

El erudito científico escribió casi un centenar de obras de las que se conservan más de 55. Si bien comprenden un amplio abanico de materias, me centraré en sus contribuciones a la óptica.

Alhacén escribió un tratado de óptica de siete volúmenes titulado Kitab al-Manazir (traducido al latín como Opticae tesauro Alhazeni) que muchos consideran su obra magna y que supuso la siguiente contribución fundamental a la óptica después de la publicación del Almagesto de Ptolomeo. En su inicio deja claro que su investigación se basa en la evidencia experimental y no en teorías abstractas. También resalta cómo siendo el objetivo la búsqueda de la verdad, es imprescindible no dejarse llevar por prejuicios u opiniones preconcebidas.

"Opticae Thesaurus" Traducción al latín del "Kitab al-Manazir"

“Opticae Thesaurus” Traducción al latín del “Kitab al-Manazir”

Una breve mirada a la obra de Alhacén sobre óptica revela no sólo su revolucionaria naturaleza, sino también su gran amplitud. Tocó todas las ramas conocidas de la óptica modificando el significado de la misma. La Óptica ya no se limitaba a ser una teoría de la visión, sino que también afectaba a la teoría de la luz, su propagación, y sus efectos como agente material. Alhacén revolucionó la Óptica y, con ella, la propia física.

Alhacén estableció una distinción clara e inequívoca entre la luz como entidad física y el ojo como detector. Como resultado, la Óptica se organizó en dos partes: por un lado, la teoría de la visión, la fisiología asociada al ojo y la psicología de la percepción; y, por el otro, la teoría de la luz que engloba la óptica geométrica y la óptica física. Esta nueva situación quedó reflejada en la composición y ordenación de su obra que dedicó capítulos diferenciados a cada uno de los aspectos. La reforma también dio lugar a la aparición de nuevos problemas, como El problema de Alhacén en catóptrica; al estudio de la lente esférica como instrumento óptico en dispositivos basados en la refracción; y al empleo del control experimental como método general de investigación.

Las aportaciones de Alhacén lograron superar bastantes de las dificultades que habían planteado modelos anteriores como la llamada teoría de las emisiones, introducida por Empédocles de Agrigento en el siglo V a.C. El poeta, médico y filósofo griego sostenía que el fuego, que era uno de los cuatro elementos fundamentales que formaban el ojo, emitía efluvios luminosos que viajaban en línea recta hasta los objetos, que al recibirlos, emitían sus propios efluvios en respuesta. Demócrito y Platón, formularon las primeras teorías granulares sobre la luz, describiendo dichas emisiones como chorros de partículas moviéndose a velocidad finita. Medio siglo más tarde, Aristóteles de Estagira introdujo la primera teoría dinámica confiriendo a los efluvios la capacidad de cambiar las cualidades del medio al inundarlo de forma instantánea.

Basándose en el hecho de que el color con que se ven los objetos está en consonancia con la luz que los ilumina, pensó que la luz debía ser considerada como una entidad independiente del objeto y del ojo que hace de intermediario en la visión. Esto significaba el entierro de los supuestos rayos emitidos por los ojos.

Su Libro de óptica (1021) está considerado uno de los tratados más influyentes en la historia de la física. Por primera vez utilizó procedimientos del método científico para demostrar la propagación rectilínea de la luz. Estudió la reflexión, la refracción y la dispersión en colores, y realizó varios experimentos con dióptricos y espejos.

Fue el primero en dar una interpretación clara del funcionamiento de la cámara oscura que consistía en un cajón oscuro con un pequeño orificio en una de sus paredes que, al ser atravesado por un rayo de luz, proyectaba la imagen invertida del objeto exterior. A partir de la cámara oscura, planteó un modelo de visión según el cual la imagen óptica se formaba en el interior del ojo de forma semejante a como lo hacía en la cámara. Los rayos de luz emitidos por cada punto del objeto iluminado atravesaban el pequeño agujero de la pupila para formar el punto correspondiente de la imagen en una “pantalla interior”. Recuperó la hipótesis corpuscular de Demócrito y Platón considerando que la luz consistía en un flujo de pequeñas partículas que viajaban en línea recta a gran velocidad que eran percibidas como un continuo.

camara-osc1

La concepción de la visión y de la imagen óptica de Alhacén se sustentó en varios conceptos novedosos. Dos de los más importantes fueron considerar las fuentes luminosas extensas como conjuntos de fuentes puntuales que emiten rayos en todas las direcciones; y distinguir entre fuentes de luz propia y fuentes secundarias. Según Alhacén, si podemos ver objetos que no emiten luz propia, deben entenderse como fuentes secundarias de luz.

En sus estudios, consideró los rayos de luz como trazos rectos de cuyo comportamiento geométrico se podían derivarse consecuencias ópticas. Al estudiar la reflexión y la refracción, fue el primero en descomponer los rayos en componentes horizontal y vertical e incluso encontró un resultado precursor a la ley de Snell de la refracción, aunque no lo expresó matemáticamente. Estos avances le permitieron explicar varios fenómenos de visión indirecta como la forma en la que observamos los objetos sumergidos en el agua.

Su modelo de visión superó muchos vacíos anteriores pero erró al considerar que cada punto del objeto correspondía a un solo punto en el ojo porque era evidente que para objetos extensos, a cada punto del ojo llegaban múltiples rayos de los diferentes puntos del objeto. Trató de soslayar el problema afirmando que solo eran percibidos los rayos que incidían perpendicularmente en el ojo y por tanto no eran refractados. Argumentó con una analogía física que, al igual que una pelota lanzada perpendicularmente a una tabla puede romper el tablero, mientras que una lanzada oblicuamente rebotaría,  los rayos perpendiculares eran más fuertes que los refractados y eran los únicos percibidos por el ojo. Como sólo había un rayo perpendicular que entrase en el ojo en un punto, y todos estos rayos convergían en el centro del ojo en un cono, existía una correspondencia biunívoca que resolvía la confusión. Lo que no explicó es porqué sólo se percibían los rayos perpendiculares y no se veían los oblicuos aunque fuese más débilmente. Más tarde afirmó que otros rayos se refractaban a través del ojo y se percibían como si fuesen perpendiculares, pero esto tampoco resultaba convincente. Sin embargo, a pesar de sus debilidades, ninguna otra teoría de la época fue tan amplia y completa. Aunque estudió las lentes y dióptricos esféricos y semiesféricos, partía de demasiado atrás para poder formular las leyes cuantitativas de la refracción y esta fue la causa de la insuficiencia de las explicaciones comentadas.

Alhacén está considerado como uno de los físicos más importantes de la Edad Media. Si bien sus estudios fundamentales se refirieron a la óptica, hizo aportaciones destacadas en muchos otros campos como las matemáticas, la astronomía, la física o la filosofía.  Su trabajo ejerció una profunda influencia en científicos posteriores. Alhacén fue el mayor de los gigantes sobre el que subió Sir Isaac Newton.

En el 2015, el Año Internacional de la Luz y de las tecnologías basadas en la luz proclamado por la UNESCO, se celebra el milenio de la publicación del tratado de óptica de Alhacén  Kitab al-Manazir”. Podéis consultar todas las actividades que se organizarán en España en: http://www.luz2015.es/

Optics_from_Roger_Bacon's_De_multiplicatone_specierum

Acerca de Laura Morrón

Licenciada en Física por la Universidad de Barcelona y máster en Ingeniería y Gestión de las energías renovables por IL3. Tras años dedicada a la protección radiológica, he encontrado un empleo como directora editorial de Next Door Publishers, que aúna mi pasión por la divulgación científica y la literatura. Aparte de esta labor, también ejerzo de divulgadora científica en mi blog «Los Mundos de Brana» —premiado en la VI edición del Concurso de Divulgación Científica del CPAN—, en el podcast «Crecer soñando ciencia» y en las plataformas «Naukas» y «Hablando de Ciencia». He colaborado en el blog «Desayuno con fotones» y los podcasts de ciencia «La Buhardilla 2.0» y «Pa ciència, la nostra». Soy socia de ADCMurcia, Cienciaterapia, Asociación Podcast y ARP-SAPC. En 2015 tuve el honor de ser galardonada con el premio Tesla de divulgación científica de «Naukas».
Esta entrada fue publicada en Óptica, Biografías, Cultura científica, Divulgación, Historia de la Ciencia y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

28 respuestas a Ibn al-Haytham, el primer gran científico

  1. carlos dijo:

    Jo Laura, muchísimas gracias por recordarnos a esta figura. Tendemos a considerar a Galileo el primer gran científico y la edad media como una época oscura, pero hay mucho por descubrir también de ese período histórico. De nuevo gracias; otra joya de las tuyas!

    • Muchas gracias por tus palabras Carlos!! Hay muchos hechos y personajes de la historia de la ciencia por descubrir.
      A ver si nos vemos pronto. Yo en octubre voy a las jpod (reunión de podcasters) que se harán en Zaragoza. Espero poder verte!!!
      Un besazo!

      • federico dijo:

        La Verdad señorita usted le devolvió el Prestigio Robado que la Europa Occidental le quitó al Mundo Islámico y a sus innumerables avances en Ciencias, ojala pronto hable sobre la Historia de la Matemática que seguro debe saber sobre la Escuela de Kerala y sus aportes a la Matemática moderna

      • Investigaré sobre ella Federico.
        Muchas gracias por tus palabras.
        Un beso

  2. Jorge Diaz dijo:

    Desconocía completamente a Ibn al-Haytham (Alhacén), gracias Laura por recuperar su historia y contárnosla con tu estilo. ¡A compartirla!

  3. David dijo:

    Excelente entrada. Simplemente me gustaría que añadieras que este año se conmemoran mundialmente los 1000 años de su trabajo en Óptica y por ello la Unesco ha declarado el año 2015 el Año de la Luz. Podeis ver todas als actividades que se organizan en España en torno a esta efemérides en http://www.luz2015.es/

  4. Pingback: Ibn al-Haytham, el primer gran científic...

  5. No sé si conoces esta web. Pero por si acaso:
    http://www.ibnalhaytham.com/

    Con trailer de dibujicos y todo.
    Gran entrada “as usual”.

  6. Marco T. Badaracco dijo:

    Gracias a David y a Laura, tanto por recodar que el 2015 es el año de la Luz y por la entrada sobre Ibn al-Haytam. Nuestro conocimiento sobre la ciencia, y sobre casi todo lo demás, suele ser Eurocéntrico y tendemos a ignorar lo que sucedió en otras regiones. Gracias de nuevo.

    Saludos cordiales desde Caracas,

    Marco T.

    • ¡¡Cuanta razón tienes!! Miramos atrás y sólo vemos a los griegos… y eso es triste y muy incompleto.
      Me encantan las redes, poder sentir tan cerca a personas que se encuentran lejos.
      Un besote muy fuete desde Barcelona

  7. Melli dijo:

    Preciosa entrada, conocía algo de la vida de Alhacén pero como siempre tu visión y tu forma de contar su historia va más allá de una biografía normal y te transporta al siglo XI. Y que nombre más precioso Ibn al-Haytham, verdad? Gracias de nuevo por todo

  8. pepso dijo:

    Esta cultura etnocentrista que tenemos impide muchas veces ver más alla de nuestras narices eurocentristas y obviamos descaradamente a los sabios del mundo arabe o de otras latitudes como las asiaticas. Sus aportaciones a la optica y al concepto de luz que conocemos fueron esenciales y podemos decir que fueron la base sobre la que se asentó parte de la ciencia que conocemos. Articulos como este hacen justicia y son necesarios para hacer un poco de luz (ja ja) en el tema.

    • Estoy totalmente de acuerdo. Nuestros conocimientos están muy sesgados y el conocimiento provino de muchas partes distintas. Me ha sorprendido comprobar que muy poca gente conocía a Alhacén cuando fue un verdadero gigante. Y no sólo él, Bagdad fue una gran cuna de conocimiento.
      Me alegro mucho de que te haya gustado el post.
      Un beso

  9. pepso dijo:

    Me ha gustado tanto el árticulo que me he olvidado de dar las gracias: GRACIAS!

  10. Pingback: Lo Mejor de la Semana (23-28 de marzo) | Hablando de Ciencia | Artículos

  11. Excel·lent post, Laura!!! Una figura que convé recordar i rendir-hi homenatge. Chapeau! 😀

  12. ¡Hola Laura!, me ha encantado el artículo.
    El otro día, oyendo un podcast de historia, escuché una cosa en la que reconozco que no me había parado a pensar, y es que la Edad Media sólo ocurrió en Europa, en el resto del mundo no hubo “mil años de oscurantismo”, pero como europeos tendemos a pensar que el mundo entero “cayó” con el declive de la civilización clásica. Parece como si entre el incendio de la biblioteca de Alejandría y el Renacimiento no hubiera habido nada y, como dice Carlos, hay todo un mundo por descubrir, tanto fuera como también dentro de Europa.
    Lo dicho, el post me ha encantado.
    Un abrazo.

    • ¡Muchísimas gracias!
      Es cierto, Bagdad fue la nueva Alejandría, una gran cuna de conocimiento y de traducción de textos clásicos que, de no haber existido ese trabajo, no hubiesen llegado a nuestras manos. El mundo es muy grande pero, como ya han apuntado por aquí, somos tremendamente eurocéntricos.
      Gracias por pasarte, ya te echaba de menos,
      Un beso

      • He estado algo ocupado últimamente. Me hace ilusión sacar mi primer libro de relatos y estoy con las correcciones, relecturas y demás. Aparte leyéndoos me ha picado el gusanillo de la divulgación, y por consejo de mis amigos, me he lanzado a crear un blog. De momento sólo tengo tres artículos, y para colmo en uno de ellos cometí una pequeña gran metedura de pata (los nervios, las prisas, la emoción… los pasos en falso del principiante). Pero ya irá creciendo y espero verte alguna vez por allí (el último que publiqué creo que te gustará). bueno, pues que con todo, se me han ido acumulando las lecturas.
        Bueno. Ahora toca seguir escribiendo un ratico más y mañana, otro día 🙂

  13. Interesante propuesta, pese a mi profundo desconocimiento sobre óptica. Soy un auténtico profano, aunque no más que en las restantes áreas del conocimiento en general.

    Muchas gracias por la aportación.

    Un besito.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s