Los Anillos del Señor… James Clerk Maxwell

PIA07872_Saturn's_rings_in_radio

James preparó las cosas para reunirse con sus nuevos colegas. Tenía 25 años y estaba a punto de iniciar una nueva etapa en su vida. Antes de trasladarse al Marischal College, creyó que la situación sería diferente y que habría más profesores jóvenes. Sus compañeros eran amigables y atentos pero, tal y como le escribió a su amigo Lewis Campbell, no entendían ninguna broma y él mismo ya había renunciado a hacerlas. Echaba de menos el ambiente relajado y jovial que se respiraba en Cambrige. Sin embargo, no estaba dispuesto a conceder demasiado espacio a la nostalgia. Tenía un reto, inauguraba su propia Cátedra de Filosofía Natural y estaba decidido a trabajar duro para sacarla adelante con éxito.

Los alumnos eran, mayoritariamente, de Aberdeen y de la campiña de los alrededores. Las carreras más solicitadas eran medicina, eclesiástica, magisterio y derecho aunque unos pocos acababan trabajando como ingenieros en las compañías de ferrocarriles del extranjero. Los científicos escaseaban, de hecho, en la época de Maxwell sólo un estudiante tomó ese camino de forma notoria: el astrónomo David Gill.

Como nuevo profesor tenía que impartir la lección inaugural, a los estudiantes y al cuerpo docente, sobre la política de educación que desarrollaría en el departamento. Era su primer gran discurso y lo preparó con esmero. Dejó claro que su objetivo no era la mera enseñanza de la ciencia sino que lo que pretendía era usar la ciencia para preparar a los estudiantes a pensar por sí mismos.

«Mi deber es aportaros los fundamentos necesarios y permitir que vuestros pensamientos se estructuren libremente. Es preferible que cada individuo piense por sí mismo a instarle a adoptar la mentalidad de otra persona so pretexto de estudiar ciencias

La labor de Maxwell no se centraba únicamente en las clases sino que también estaba a cargo del plan de estudio, lo que significaba una gran responsabilidad para un joven recién llegado. Para desempeñar su tarea de forma satisfactoria, ya se había hecho un esquema mental sobre el tipo de enseñanza que quería impartir. Los detalles de la misma tendría que desarrollarlos durante el curso, cuando pudiese estimar el nivel de conocimientos de sus estudiantes. Preparó cada una de las lecciones con esmero y sintió gran satisfacción tras comprobar que sus predecesores habían prestado especial atención en las demostraciones prácticas, gracias a lo cual contaba con abundante equipamiento en buen estado. Por el contrario, los cursos previos habían sido flojos en matemáticas pero eso no iba a suponerle un problema que no pudiese resolver.

Maxwell para Laura 2)

Por si todo esto no fuese suficiente, también se inscribió para dar clases nocturnas semanales a los obreros de la Aberdeen Mechanics’ Institution. Años atrás, en la Universidad de Cambridge, había contribuido a crear la escuela de obreros y a convencer a los empresarios de la necesidad de terminar la jornada laboral más pronto. De lo contrario, los trabajadores no hubiesen podido asistir a clase.

En Aberdeen, en cambio, la escuela para obreros de la Mechanics’ Institution ya estaba asentada y sus predecesores habían dado lecciones allí durante treinta años. Maxwell, simplemente continuaría con la tradición, haciendo aquello que le complacía y le parecía importante.

Así pues, en total, tenía destinadas a la docencia 15 horas semanales que, por una parte le dejaban tiempo para preparar los cursos y la administración del departamento, pero que suponían una carga considerable para un hombre que intentaba hacer investigación de primera línea.

Al margen de esto, Maxwell, que no sentía interés alguno en la política institucional, se vio inmerso en un conflicto entre las dos universidades de Aberdeen: el Marischal College del que formaba parte y el King’s College. Algunas personas influyentes creían que dos universidades para una sola ciudad suponían un gran gasto y debían fusionarse. Para estudiar la propuesta se creó la Comisión Real que consultaría las diferentes opiniones y tomaría una decisión. La rivalidad estaba servida y Maxwell nadó contracorriente haciendo amistad con algunos de los miembros más jóvenes del King’s College. La actitud predominante de cada Universidad respecto a la otra era de fría cortesía; en su mayor parte, los profesores y sus familias no tenían relaciones con los de la otra Universidad. El debate se cernía sobre el ambiente y, como veremos más adelante, su resolución fue poco satisfactoria para nuestro protagonista.

Maxwell fue acostumbrándose a su nueva vida en Aberdeen. Vivía en una finca en Glenlair y, ocasionalmente, recibía visitas de viejos amigos de Edimburgo y Cambridge. También visitaba a su familia cuando le era posible pero la mayor parte del tiempo lo pasaba solo y su principal medio de comunicación con las personas que quería eran las cartas. En ocasiones, la soledad le entristecía, pero sabía que no podía quejarse, que no era una mala vida. Realizaba un trabajo que le parecía muy importante, no por el status que confería sino por la oportunidad que le brindaba de ayudar a los jóvenes a adquirir conocimientos útiles. Le encantaba Glenair y todavía había muchas mejoras que quería hacer en la finca y en los alrededores. Y, por encima de todo eso, seguía fascinado por el mundo físico y determinado a descubrir todos sus misterios.

El estilo de Maxwell nunca fue concentrarse en un único tema de investigación, buena prueba de ello son la cantidad de importantes descubrimientos que hizo en diversas ramas de la física. No obstante, hubo un problema que acaparó la mayor parte de su tiempo libre en 1857: los anillos de Saturno.

Saturno, con su extraordinario conjunto de enormes anillos planos tenía un inmenso atractivo. Llevaba 200 años desconcertando a los astrónomos y en ese momento, obtenía una atención especial por haber sido elegido, por el St John’s College, Cambridge, como tema para su prestigioso Premio Adams de 1855.

saturn-wallpaper

El premio había sido fundado para conmemorar el descubrimiento de Neptuno por parte de John Couch Adams. Aunque también pudo ser el intento, por parte de la comunidad científica británica, de compensar a Adams por su abyecto proceder en el momento del hallazgo. La posición que dio del nuevo planeta, después de 4 años de cálculos manuales, fue ignorada por el astrónomo real, Sir George Airy. Al año siguiente, el francés Urbain Le Verrier, de forma independiente, hizo una predicción similar. La envió al Observatorio de Berlín que inmediatamente dirigieron sus telescopios a la posición prevista y encontraron el planeta. Tal vez para calmar su conciencia, Airy hizo una demanda retrospectiva en nombre de Adams. Tras riñas y malos modales en los que Adams no tomó parte, prevaleció el sentido común y ambos obtuvieron igual reconocimiento. Más tarde, Adams fue nombrado Astrónomo Real.

Como el Premio Adams era una competición bienal, el plazo de admisión de las comunicaciones finalizaba en diciembre de 1857 y el problema era tremendamente difícil. La fascinación de Maxwell por este tema se plasma en sus propias palabras:

«Pero cuando contemplamos los anillos desde un punto de vista puramente científico, se convierten en los cuerpos más notables en el cielo, excepto, quizás, los cuerpos aún menos útiles: las nebulosas espirales. Cuando realmente hemos visto ese gran arco pivotando sobre el ecuador del planeta sin ninguna conexión visible, no podemos dar descanso a nuestras mentes. No podemos simplemente admitir que esto es así y describirlo como uno de los hechos observados en la naturaleza, que no admite o que requiere explicación. Debemos explicar su movimiento según los principios de la mecánica, o admitir que, en los reinos de Saturno, puede haber movimientos regulados por leyes que somos incapaces de explicar…»

Los anillos de Saturno fueron vistos por primera vez en 1610, cuando Galileo Galilei orientó el telescopio hacia el planeta y encontró dos protuberancias que aparecían a los dos lados del disco principal. Galileo los comparó con dos asistentes obedientes que, fijos a cada lado de Saturno, le ayudaban a moverse. El problema es que las leyes de la mecánica celeste, que Johannes Kepler había publicado un año antes, prohibían categóricamente la posibilidad de la existencia de satélites fijos cercanos a un planeta. Lo que ocurría es que Galileo nunca leyó el “Nueva Astronomía…” que Kepler y seguía convencido de que la única órbita estable era el círculo.

Pero las cosas se complicaron aún más cuando el 1612, las protuberancias desaparecieron. Galileo, sorprendido en un principio, acabó pensando que, con el tiempo, volverían a aparecer. Y así fue, dos años más tarde el jesuita Christopher Scheiner volvió a verlas y Galileo hizo lo propio en 1616. Entre 1630 y 1660 diversos observadores mostraron más características del anillo y Hevelius dio con la periodicidad en los cambios de las fases de su visibilidad. Pero nadie logró desentrañar el secreto de la naturaleza de los adornos saturnianos.

 Huygens_Systema_Saturnium2

El premio se lo llevó el creador del telescopio con mayor poder resolutivo de aquel periodo: Christian Huygens. El joven investigador se dispuso a ver los ansiados anillos en 1655 sin lograrlo puesto que en ese momento estaban ocultos de nuevo. Finalmente, en 1659, se salió con la suya y publicó su “The System of Saturn”. En él propuso que el planeta estaba rodeado por un anillo sólido «un delgado anillo plano, que no tocaba a ninguna parte, inclinado respecto a la eclíptica», estimó que su diámetro máximo era 2¼ veces mayor que el del propio planeta y predijo las futuras fechas de desaparición de los anillos.

 Saturn rings_2_02

En 1665, William Bell descubrió una línea oscura alrededor de la superficie norte del anillo y, diez años más tarde, Giovanni Domenico Cassini procedió de igual forma en la otra superficie, llegando a la conclusión de se trataba de dos anillos diferentes, concéntricos y separados por una franja oscura. El anillo interno, más brillante, se conoce como «anillo B», el externo se denomina «anillo A» y la separación recibe el nombre de «división de Cassini». Su hijo, Jacques Cassini, escribió un artículo en el que expresaba que los anillos eran una acumulación de satélites rotando en un plano alrededor del planeta, tan pequeños que no se podían observar los huecos entre ellos.

En 1755, en su “Allgemeine Naturgeschichte und Theorie des Himmels”, Immanuel Kant fue el primero en predecir la existencia de la estructura fina de los anillos. Imaginó el anillo como un disco plano formado por partículas en colisión, provenientes de los vapores del propio planeta, que se movían siguiendo las leyes de Kepler. La rotación diferencial entre ellas era la causante de que el anillo se acabase rompiendo. El trabajo de Immanuel Kant, distanciado del mundo de la astronomía, permaneció oculto durante años.

El siguiente gran protagonista, Pierre-Simon, marqués de Laplace, fue el primero en investigar las condiciones de estabilidad. En su libro “Exposition du Système du Monde” probó la inestabilidad del modelo de anillo rígido ancho y propuso que el sistema, de ser sólido, debía estar formados por un gran número de anillos concéntricos muy delgados y próximos entre sí, girando cada uno de ellos a una velocidad tal que la atracción gravitatoria proporcionase exactamente la fuerza centrípeta necesaria para mantener estable su órbita. Para resolver el problema de la inestabilidad debida a las perturbaciones, propuso que la masa de cada anillo no estuviese uniformemente distribuida, con lo que su centro de gravedad estaría a cierta distancia de su centro geométrico.

Maxwell empezó por investigar la hipótesis de los anillos irregulares y, para empezar, consideró un único anillo sólido. Encontró que la estabilidad del movimiento quedaba asegurada cargando el anillo con un satélite pesado, con una masa de 4,5 veces la masa del resto del anillo. Es obvio que semejante asimetría provocaría efectos gravitatorios fácilmente visibles, que no se aprecian en las observaciones de Saturno. El propio Maxwell lo reconoció en un párrafo de su estudio:

Pero esta carga, además de ser incompatible con el aspecto observado de los anillos, debe ajustarse demasiado artificialmente para concordar con los sistemas naturales observados en otros lugares, porque un error muy pequeño en exceso o en defecto volvería el anillo otra vez inestable. Estamos, por lo tanto, obligados a abandonar la teoría de un anillo sólido y a considerar el caso de un anillo, cuyas partes no están rígidamente conectadas, como en el caso de un anillo de satélites independientes, o de un fluido.

Saturn-rings-open-cassiniA-1024x768

El análisis del movimiento de un anillo compuesto por un líquido continuo tampoco proporcionó una solución satisfactoria. Aplicando el método de Fourier para analizar los diferentes tipos de ondas que podrían aparecer, demostró que se producirían pequeñas perturbaciones que provocarían la división en un cierto número de gotas que orbitarían como satélites de Saturno y se irían uniendo haciéndose más grandes pero menos numerosas. Como resultado, el anillo acabaría rompiéndose en forma de líquido discontinuo. Este modelo tampoco encajaba con las observaciones que se habían hecho de Saturno a través de alguno de los anillos, ya que éstas no presentaban distorsiones debidas al fenómeno de refracción.

Llegado a este punto, por eliminación, Maxwell concluyó que los anillos debían estar formados por muchos cuerpos separados, cada uno de los cuales orbitaba de forma independiente. El análisis matemático de las condiciones de estabilidad, que solicitaba el tribunal examinador, entrañaba una dificultad extrema puesto que debían determinarse por completo los movimientos de un sinfín de objetos de diferentes tamaños. Maxwell simplificó el problema considerando el caso especial de un solo anillo compuesto por partículas equidistantes.

Empleando de nuevo el método de análisis armónico de Fourier, demostró que un objeto de este tipo siempre puede hacerse estable mediante el aumento de la masa del cuerpo central y la velocidad angular del anillo. En concreto, calculó que un anillo compuesto por 100 partes iguales y equidistantes es estable para todos los desplazamientos con tal que la masa del cuerpo central sea, por lo menos, 4352 veces la del anillo. Cuando se cumple la condición de estabilidad, las partes del anillo pueden vibrar con 4 periodos diferentes en elipses alrededor de sus posiciones medias. Estas vibraciones se transmiten con diferentes velocidades a lo largo del anillo, de modo que éste «se asemeja a una cadena de perlas formando una curva casi circular pero con una variación de la distancia desde el centro». Además hay ondas longitudinales que provocan el acercamiento y alejamiento periódicos de las partículas entre sí.

Para ilustrar el funcionamiento de su modelo de anillo, Maxwell diseño un modelo mecánico. En él, unas bolas de marfil podían reproducir los modos de oscilación primero y cuarto de los cuatro posibles que había definido. La única diferencia era que describían circunferencias, en lugar de elipses, alrededor de sus posiciones medias. El artilugio tuvo buena acogida en aquella época, tanto en la comunidad científica, que sentía gran aprecio por los modelos mecánicos que permitían valorar lo esencial de una teoría, como por el mundo de la enseñanza. James tenía varias copias hechas por amigos en diferentes establecimientos educativos y se convirtió en un producto comercial que tuvo demanda hasta los 1890s. En la actualidad el aparato se encuentra en el Cavendish Laboratory.

MODELOmecanico

El siguiente paso consistió en analizar el comportamiento de un sistema de dos anillos concéntricos y próximos. El resultado mostró que sus mutuas perturbaciones provocarían la destrucción de uno de ellos si el periodo de alguna de las cuatro ondas de uno coincidiese o fuese muy próximo al de una de las ondas del otro, debido a un efecto de resonancia. En el caso de múltiples anillos, se producirán continuamente casos de interferencia mutua y destrucción, lo que limitaría enormemente la vida del sistema. La explicación de que esto no ocurra se debe a que las fuerzas que provocan las perturbaciones son muy pequeñas y, por otra parte, los anillos contienen partículas de diferentes masas y tamaños, dispuestas de modo no uniforme, con lo que el crecimiento de las perturbaciones puede quedar limitado a un nivel no destructivo. Esto podría lograr que se retrasase o suspendiese indefinidamente la degradación del sistema.

Respecto a los supuestos cambios que indicaban que su borde externo se iba alejando de Saturno mientras que el borde interno se acercaba a la superficie, lo cual era compatible con su análisis, su opinión era la siguiente:

Si los cambios ya sospechados son confirmados por repetidas observaciones con los mismos instrumentos, valdrá la pena investigar más detenidamente si los anillos de Saturno son elementos transitorios o permanentes del sistema solar, y si en esa parte del cielo vemos la inmutabilidad celestial, o la corrupción terrestre y generación y el viejo orden dando lugar al nuevo ante nuestros propios ojos.

La memoria presentada por Maxwell consta de 68 páginas, de las cuales cerca de 60 corresponden a desarrollos matemáticos. Representó un trabajo ingente y una perseverancia a prueba de bomba que, no sólo le valió el Premio Adams sino también el reconocimiento de la comunidad de físicos y matemáticos como una figura de primera magnitud. Su trabajo fue calificado por el Astrónomo Real como:

«una de las más brillantes aplicaciones de las Matemáticas a la Física que haya visto jamás»

0121

De hecho, la suya fue la única comunicación. Lo cual resultó positivo puesto que evidenció la dificultad de la tarea. Nadie más había conseguido hacer ningún modelo porque el que le valiese la pena enviar una entrada.

Sin embargo, a pesar de la excelencia del texto, no lo publicó hasta 2 años más tarde ya que durante ese intervalo se dedicó a desarrollarlo de forma que fuese más inteligible a los futuros lectores. Saturno había tenido acaparado todo su interés en los últimos años, pero con una parte de la labor encaminada podría simultanear su dedicación al mismo, con el estudio de la óptica y el nacimiento de la estadística.

Por lo que se refiere a su faceta personal, James se había convertido en uno de los favoritos del director de la universidad, el Rev. Daniel Dewar, y, todavía más, de su hija Katharine María. A menudo visitaba la casa familiar y ambos cada vez se sentían más atraídos el uno por el otro. Finalmente Maxwell se declaró y se prometieron en febrero de 1858. La boda tuvo lugar en Aberdden en junio y Lewis Campbell vino de Hampshire para ser el padrino. Pasaron la luna de miel disfrutando de «sol, viento y corrientes (de agua) «en Glenlair, antes de que James se reincorporase al trabajo. Katherine le ayudó en lo que pudo, en particular en los experimentos con la visión de los colores .

La Real Comisión, por fin se había pronunciado sobre el debate de la futura situación de las dos universidades y había apostado por la fusión. Faltaba por saber si se llevaría a cabo mediante una «unión», una gestión común que hubiese alterado poco el funcionamiento anterior, o por medio de una “fusión completa” que reduciría a la mitad el número de profesores. Los fusionistas ganaron y el plan de ajuste se fijó para comienzo del curso académico 1860-1861. Habría sólo una silla de Profesor de filosofía natural, y su homólogo en la otra institución era David Thomson, un astuto negociador que se había ganado el apodo de “Crafty”. James lo tenía todo en contra puesto que, al no haber servido durante diez años, no tenían que pagarle ninguna pensión, su despido era el más barato. Sus logros en la investigación de poco valían ya que pocas personas podían valorar su importancia y ninguna de ellas vivía en Aberdeen. Así que, como era de esperar, Thomson fue el elegido y James cerró su etapa en Aberdeen.

Su próximo destino sería el Kings College de Londres, donde seguiría con sus contribuciones fundamentales en la física del siglo XIX.

PIA07960

BIBLIOGRAFÍA

“The life of James Clerk Maxwell with a selection from his correspondence and occasional writings and a sketch of his contributions to science” Lewis Campbell

“The Man who changed everything. The Life of James Clerk Maxwell” Basin Mahon

“Nuestro sistema solar y su lugar en el cosmos” Stuart Ross Taylor

“Physics of Planetary Rings: Celestial Mechanics of Continuous Media” Nikolai N. Gorkavyi,Alexei M. Fridman

“On the Stability of the Motion of Saturn’s Rings” James Clerk Maxwell

“Historia natural y teoría general del cielo” Immanuel Kant

CHARLAS QUE NO TE PUEDES PERDER

«Saturno y el físico escocés» de Fernando del Álamo en Naukas Bilbao13

«El hexágono polar de Saturno» de Ricardo Hueso en Naukas Quantum13

Publicado en Astrofísica, Astronomía, Historia de la Ciencia | Etiquetado , , | 20 comentarios

¡Feliz cumpleaños Divúlgame!

logodivulgamenw

Quería felicitar a Divúlgame por su tercer aniversario y me ha parecido que merecían mucho más que un tweet. Llevan tres años trabajando por convertirse en el lugar de referencia en el que consultar las mejores noticias de divulgación científica en castellano y un espacio como éste es imprescindible para acercar la ciencia a la sociedad.

Todos somos conscientes de que en internet hay demasiados contenidos erróneos o voluntariamente falsos. Contar con un lugar de confianza, como Divúlgame, al que poder dirigirse en busca de contenidos rigurosos, es crucial. Por ello, creo que todos deberíamos implicarnos de una forma más activa y sacar más partido de una herramienta de tanta calidad.

Divulgame.net es un agregador social de enlaces de divulgación científica, en el que se pueden compartir, valorar y someter a debate con el resto de usuarios. Para contaros la historia de su nacimiento, me serviré de las palabras de su máximo responsable Adrián Muñoz:

“Yo navegaba prácticamente todos los días por menéame para estar al tanto de las últimas noticias, y a raíz del incidente de Fukushima comencé a ver cada día más noticias de divulgación ciéntifica y tecnología en portada, y eso sólo podía significar una cosa: ¡La ciencia importa! ¡y mucho!

Con la avalancha de enlaces, sobre todo de física -que es uno de mis temas favorito-, en menéame, empecé a descubrir un montón de webs sobre divulgación científica; y me percaté de que había bastantes blogs y webs con artículos de gran calidad sobre ciencia que no llegaban a portada -al ser menéame un agregador de carácter general-. Y la verdad es que era una pena que esos artículos no tuvieran la difusión que se merecían. Por lo que pensé que sería interesante un “menéame de ciencia” en el que se pudiera estar al tanto y debatir las novedades de la divulgación científica en la red.

A mí me encanta iniciar nuevos proyectos, así que lo primero que hice fue echarle un vistazo al código de menéame, y vi que podía “tirar hacia delante” con el proyecto con los conocimientos que tenía. Así que dicho y hecho, en las vacaciones de semana santa en lugar de estudiar de circuitos, cálculo II, etc me puse a iniciar el proyecto.”

6a010535647bf3970b01543491fb91970c-800wi

Tres años más tarde, Divulgame.NET cuenta con un compañero: el blog colaborativo Divulgame.ORG cuyo propósito es traducir al castellano los artículos más interesantes y recientes de la blogosfera inglesa.

Los logros alcanzados saltan a la vista y ya han prometido futuros cambios y mejoras. El regalo que merecen es que la hagamos más nuestra, que trabajemos por su progreso junto a los divulgadores que llevan años haciéndolo. Divúlgame puede ser lo que nosotros queramos que sea.

Sé muy bien que alguno de vosotros puede pensar que Divúlgame corre el peligro de no llegar al público general, de no cruzar la barrera. Y lo sé porque a mí misma se me ha pasado por la cabeza alguna vez. Pero, reflexionando sobre ello, he llegado a la conclusión de que no es así. Si convertimos Divulgame.net en la recopilación de calidad de las últimas noticias científicas contaremos con el lugar al que dirigir a todo aquel que nos pregunta dónde puede informarse. Allí descubrirá entradas y blogs muy diversos y, posiblemente, encontrará aquellos que entiende mejor o le gustan más.

En mi opinión, creo que todos deberíamos registrarnos (yo ya lo estoy), subir aquellas entradas que nos parecen magníficas y valorar de la forma más objetiva y responsable posible las que se hayan colgado. Creo que debemos unirnos a todos aquellos que llevan tres años haciéndolo, creando y apostando por este espacio común donde difundir la ciencia.

¡FELIZ CUMPLEAÑOS!

tarta delfines-s

EL SORTEO

Para celebrar su cumpleaños, Divúlgame ha organizado un sorteo con tres estupendos regalos que empieza el 25 de abril y termina el 27 de abril de 2014. El 28 de abril se llevará a cabo el sorteo y se anunciará al ganador a través de la cuenta de Twitter.

Para participar simplemente hay que realizar los siguientes pasos:

1) Seguir a Divúlgame en Twitter:

2) Compartir el sorteo con tus contactos en Twitter:

IMPORTANTE: El tweet debe incluir el hashtag #DivulgameCumple3

Podéis consultar las bases del sorteo en este enlace.

 ¡QUE LA SUERTE OS ACOMPAÑE!

BmDsXLOCYAAZep4

Publicado en Uncategorized | 2 comentarios

En el museo (poesía científica)

Fotografía de Miguel Manzano a Juan Antonio Tortosa, en el Museo de la Ciencia y el Agua de Murcia.

Fotografía de Miguel Manzano a Juan Antonio Tortosa, en el Museo de la Ciencia y el Agua de Murcia.

Acaricia el descubrimiento.

Emprende su aventura recorriendo
las salas del museo
donde destellos de ciencia
convierten magia en fascinación.

Mueren y nacen preguntas
tras los secretos del universo
que le estimula y envuelve.

El atractivo misterio de la realidad
es marco y motor de su propio cuento,
el inicio de su historia interminable
en busca de respuestas y nuevos porqués.

Cierra los ojos, imagina el viaje.

Laura.

La fotografía se tomó durante una actividad organizada por la Asociación de Divulgación Científica de la Región de Murcia. Juan Antonio Tortosa es el sobrino de Margarita Tortosa Martínez (@margaritatm) que es profesora de Física y Química en el IES “Jose Planes” de Espinardo (Murcia). Junto a Juana Mª Madrid Marín (@juanamariabio), profesora de Biología y Geología, crearon el proyecto “Las bebidas energéticas están de moda”.

Después de leer la entrada, mi amiga Margarita y Juan Antonio me han regalado esta preciosa fotografía. Me ha emocionado hasta las lágrimas. Gracias, de corazón.  

1898014_10203036406542497_4783279252742990867_n

«Esta entrada participa en el I Certamen de Cuentos de Ciencia organizado por el blog Cuantos y cuerdas«

BkeT--fIUAA3LHW

Publicado en Uncategorized | 22 comentarios

Próxima charla en el ciclo: “Ciència, pseudociència i societat”

6073358276_45a4891156_z

“La ciencia origina una gran sensación de prodigio. Pero la pseudociencia también. Las popularizaciones dispersas y deficientes de la ciencia dejan unos nichos ecológicos que la pseudociencia se apresura a llenar. Si se llegara a entender ampliamente que cualquier afirmación de conocimiento exige las pruebas pertinentes para ser aceptada, no habría lugar para la pseudociencia.” Carl Sagan

Andrés Aragoneses es profesor de física en la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), donde investiga en dinámica no lineal de láseres y col·laborador en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Coordina el Grupo de Interés en la Docencia de la Física (GIDF) del ICE de la UPC y es miembro de la Agrupación Astronómica de Terrassa.

Por lo que se refiere a su compromiso por acercar la ciencia a la sociedad, imparte diversas conferencias de divulgación de relatividad, cosmología y física y ciencia-ficción, tanto a centros de secundaria como a museos, universidades o agrupaciones astronómicas. Conduce la sección semanal de divulgación científica “Via Làctea” en el programa “El Submarí” y es el responsable de la sección de ciencia del diario New-T.

A través del proyecto planetadavinci.com, que coordina junto a Teresa Ruiz, se dedica a desarrollar gran diversidad de actividades en pro de la divulgación del conocimiento en sus vertientes científica y humanista.

Hace unos meses me invitó a participar en el ciclo “Ciència, pseudociència i societat” para hablar sobre la Medicina Cuántica, o lo que algunos charlatanes venden como curaciones cuánticas. Me sentí muy honrada con su petición y acepté porque la temática del conjunto de conferencias me parece crucial para dotar a las personas de herramientas que les permitan elegir con conocimiento de causa.

Por lo que a mí respecta, estoy cansada de que se utilice la etiqueta “cuántica” para aportar un toque científico a patrañas pseudocientíficas cuyo objetivo no es otro que lucrarse engañando a la gente y poniendo en riesgo su salud.

Por ello, en la charla “Els quanta-contes de la Medicina Quàntica” trataremos las características fundamentales de la física cuántica así como las limitaciones del propio comportamiento cuántico. De esta forma, podremos entender que, pese a desafiar el sentido común, nada tiene que ver con las propiedades espirituales y curativas que se le atribuyen.

Por otra parte, estudiaremos la verdadera contribución de la cuántica en el ámbito médico a través de algunas de sus aplicaciones más destacadas como la Resonancia Magnética Nuclear, la Radioterapia o la Medicina Nuclear.

Para acabar, entre todos, analizaremos el grado de fiabilidad de algunas de las propuestas pseudocientíficas con el fin de comprender que la cuántica, por encima de todo, es una ciencia.

logo-charlatan(1)

El ciclo se impartirá a partir del 22 de abril en el centro cívico Golferichs, ubicado en la Gran Via, 491 de Barcelona. Las conferencias son gratuitas pero, como el aforo es limitado, es necesario recoger la entrada 15 minutos antes de la conferencia. Todas las charlas dan comienzo a las 19h.

En este enlace podéis consultar toda la información sobre el ciclo y los ponentes.

¡Os esperamos!

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Sobre la piel (cuento científico)

"El desconsol" Josep Llimona

«El desconsol» Josep Llimona

Aquella noche la sala era muy diferente. Hacía unas horas, bajo la lluvia, había tocado fondo. Sobre la mesa helada, donde en tantas ocasiones había colocado el detector de radiación, estábamos yo y mis miserias. No había alumnos a quienes describir lo que pasaba en ese tubo, cómo se generaban los rayos X que pronto atravesarían impasibles mi cuerpo. El diagnóstico sería la llave que me encerrase de forma definitiva en el infierno en el que me hallaba. El dolor insoportable que me impedía adoptar la posición correcta, daba demasiadas pistas de lo que encontrarían los malditos fotones. O mejor dicho, de lo que no encontrarían, porque ya no había húmero en el que quedar absorbidos. La sentencia era clara: habría que intervenir antes de que se soldasen los fragmentos en los que se había convertido mi hombro. Hasta entonces, mientras no hubiese habitación disponible, me colocarían en una zona común junto a varias camillas con pacientes en mi misma situación.

El tiempo se había detenido. No podía moverme ni un centímetro y retumbaban en mi cabeza palabras como prótesis, placa metálica, clavos… No tenía ganas de seguir ni de hacer frente a nada más. Llovía a cántaros en la calle y mi cama, poco a poco se empapaba de angustia. De pequeña me daba miedo la oscuridad, temía los ruidos nocturnos y los posibles fantasmas que tuviesen a bien hacerme una visita. Nunca sospeché que los verdaderos monstruos podían instalarse en la mente o aparecer, en medio de la calle, un domingo cualquiera. En aquella cama, la pesadilla era demasiado real.

La operación entrañaba gran dificultad. Tenían que reconstruir el húmero injertando material inerte y recubrirlo con una placa. Si todo iba bien, podría hacer una vida más o menos normal, aunque sin recuperar la movilidad por completo. También debía estar preparada a tener que someterme más adelante a una segunda operación. Aún así, se suponía que, como persona razonable, debía estar satisfecha de tener opciones y no quedarme inválida como ocurría tiempo atrás. Pero en aquel momento sólo sentía que no quería estar allí, que no era justo que en un instante y de la manera más absurda, se hubiese abierto un abismo.

Afortunadamente, el cirujano hizo una obra de arte tal que me puso en un aprieto. Ya no tenía excusa para dejarme caer en la desesperación, quizá había llegado el momento de tomar las riendas y aprovechar la ayuda que me habían brindado. Pero una semana más tarde, pese al éxito de la operación, el brazo estaba demasiado hinchado. Empezaba las sesiones con la fisioterapeuta que, tras el susto inicial al ver mi estado, se puso manos a la obra. Transmitía seguridad y su sonrisa eliminaba los nubarrones que se mantenían al acecho.

Calándome desde el principio, me explicó con detalle la utilidad de cada uno de los ejercicios que íbamos incorporando. Mi cuerpo se convirtió en una máquina compleja, repleta de física, que quería conocer. Mientras llevaba a cabo los diferentes movimientos pensaba en cómo estaban trabajando por dentro mis músculos, tendones y huesos, en su danza mecánica. Me había convertido en mi propio trabajo de investigación y me reconfortaba que la esperanza tuviese una base científica. Resultaba estimulante que la posible mejoría pudiese fundamentarse en certezas.

Luché día a día por vencer mi propia oscuridad y concentrarme en la asignatura que me había impuesto, en la que debía obtener la máxima nota. Y fue terriblemente duro. Muchas veces, demasiadas, sentí ganas de tirar la toalla. Pero lo logré y, con gran asombro y una tremenda alegría por parte de la fisioterapeuta, recuperé la movilidad totalmente y, con ello, puse en jaque a otro diablo interior que casi me había destruido.

Cuando la gente me pregunta sobre la importancia de la investigación, sobre cómo contribuye en mejorar nuestra calidad de vida, no necesito grandes argumentos. Ni siquiera tengo que explicar la importancia y utilidad que le doy al aumento y la búsqueda de conocimientos. Llevo tatuada la respuesta en una fina línea sobre la piel.

Pablo Gargallo

Pablo Gargallo

«Esta entrada participa en el I Certamen de Cuentos de Ciencia organizado por el blog Cuantos y cuerdas«

BkeT--fIUAA3LHW

Publicado en Uncategorized | Etiquetado | 14 comentarios

Radiactivo Man en “Las radiaciones ionizantes en los hospitales”

RM destacada La entrada original es una colaboración con Desayuno con fotones

PACIENTE 1: ¿Está dormido?

RADIACTIVO MAN: Ahora ya no.

PACIENTE 1: Estoy cansado de esperar y puede que aún tarden mucho en atendernos. ¿Qué le ha pasado?

RADIACTIVO MAN: Salí… me caí por la ventana.  

PACIENTE 1: Le harán una placa para ver si se ha roto algo. Yo no sé si es verdad, pero el compañero de trabajo de la novia del primo de un amigo de mi hijo dice que son muy peligrosas, que son radiactivas.

RADIACTIVO MAN: Aclaremos las cosas. Visto que necesitan de mi inconmensurable talento, voy a divulgarles.

PACIENTE 1: ¿Va a qué?

RADIACTIVO MAN: Aparte de superhéroe soy divulgador y voy a explicarles los diferentes tipos de radiaciones ionizantes que se emplean en los hospitales.

PACIENTE 2: Enfermera, ¿el de psiquiatría se hará la prueba antes que yo?

RM&HMR-3

RADIACTIVO MAN: Empecemos el recorrido por el servicio de Radiodiagnóstico, que es el que todos conocemos mejor. Quien más o quien menos, se ha dado un porrazo alguna vez y le han tenido que hacer una radiografía. Así pues, el objetivo del radiodiagnóstico es proporcionar imágenes anatómicas de calidad suficiente para poder realizar un diagnóstico con la menor dosis posible. La diferente absorción que presentan las estructuras internas del paciente respecto a la radiación generada en el equipo de rayos X hace posible la obtención de la imagen.

El tubo de rayos X del equipo constituye la fuente de radiación ionizante y está formado por una envoltura (generalmente de cristal) en cuyo interior se sitúan dos electrodos: el cátodo y el ánodo. Cuando se hace el disparo, el generador aplica una tensión de unos pocos voltios a un filamento de tungsteno situado en el cátodo, que al calentarse libera electrones por efecto termoiónico. A continuación, los electrones son acelerados mediante alta tensión hacia un blanco situado en el ánodo, de metal pesado, contra el que acaban estrellándose. En el choque, los electrones pueden interaccionar con los electrones de los átomos del ánodo generando radiación característica o pueden frenarse y desviarse de su trayectoria debido a la atracción electrostática del núcleo, emitiendo radiación de frenado. El 99 % de la energía de la interacción del electrón con el ánodo se convierte en calor mientras que sólo el 1% lo hace en rayos X.

Las estructuras a diagnosticar presentan gran variedad al igual que los objetivos que se persiguen en cada imagen. Esto ha dado lugar a procedimientos diferentes que emplean una amplia gama de equipamiento radiológico. Veamos algunos de ellos:

El equipo de radiografía convencional consta de un tablero radiotransparente rígido, fijo o flotante, que está asociado a elementos electromecánicos que dan movilidad al tubo de rayos y al conjunto colimador. Los más comunes son los formados por una columna que se desliza por railes fijos al suelo, o al suelo y al techo, de modo que permite el desplazamiento longitudinal del tubo a lo largo de la mesa. También es posible suspender el tubo de rayos X del techo, de manera que los desplazamientos puedan realizarse en los tres ejes. Esta opción es especialmente recomendable en las salas de urgencia y en traumatología ya que posibilita la obtención de radiografías con el tubo en casi cualquier parte del espacio de la sala.

El mamógrafo se usa para exámenes clínicos a fin de investigar posibles cánceres de mama y como método de detección precoz del cáncer. La densidad  y composición similar de los tejidos de esta zona hace que la absorción diferencial sea mínima. Con el fin de aumentarla y mejorar el contraste, se trabaja con haces poco penetrantes, de energías comprendidas entre 20 y 35 keV. Además, dado que uno de los fines es buscar objetos de pequeño tamaño, la resolución espacial de estos equipos es mucho más alta que la de los aparatos de rayos X convencionales.  

Los equipos de fluoroscopia producen una imagen continua que facilita la observación de los cambios dinámicos dentro del paciente. El sistema de imagen consta de un intensificador cuyo funcionamiento se basa en la capacidad que tienen los rayos X de causar fluorescencia. Cuando los fotones, tras atravesar el paciente, interaccionan con el intensificador, se genera una imagen muy brillante que es recogida típicamente mediante una cámara de televisión o CCD, a través de un sistema de lentes de alta calidad. En los nuevos equipos digitales, el intensificador de imagen y la cadena de televisión son sustituidos por un panel plano que convierte la radiación incidente en señales eléctricas.

La radiografía dental incluye dos técnicas diferentes: la radiografía intraoral en la que el paciente se coloca la película dentro de la boca y la panorámica, que permite la visualización completa del arco dental. Los primeros son equipos sencillos que trabajan a características de tensión y corriente bajas e incluyen un cono localizador que limita el tamaño de campo a un valor máximo de 6 cm de diámetro e impide acercar demasiado el tubo al paciente. En cuanto a la radiografía dental panorámica, denominada ortopantomografía, es una adaptación de la técnica tomográfica que enfoca sólo los objetos situados en un plano de interés, mientras produce borrosidad de las estructuras situadas a uno y otro lado del mismo.

La tomografía computarizada o TC, permite la reconstrucción de la estructura interna del cuerpo a partir de múltiples proyecciones del mismo. Estas se obtienen durante la rotación continua del tubo de rayos X alrededor del paciente. El sistema de detectores mide la atenuación del haz que pasa a través del cuerpo dando lugar, tras complejos cálculos matemáticos, a la imagen reconstruida.

El último elemento de la cadena que nos aporta la información necesaria para diagnosticar es el sistema de imagen. Recibe los rayos X que atraviesan al paciente sin interaccionar y aquellos que ha dispersado. El medio que transforma el haz de rayos X en imagen visible se denomina receptor de imagen y puede ser la película radiográfica o digital.

PACIENTE 2: No callará

RADIACTIVO MAN: Perdone, lo que estoy contando es muy interesante y puede sentirse afortunado de que le informe un divulgador riguroso y de fiar como yo.

PACIENTE 2: Dijo el hombre del pijama rojo que se cree un superhéroe

PACIENTE 1: No le haga caso a este señor tan gruñón y continúe, por favor.

PACIENTE 2: ¿Gruñón? Me duele todo y un hombre que no está en su sano juicio no para de darme la paliza. No creo que esté como para aplaudir con las orejas.

RADIACTIVO MAN: Bueno, sigo con mi explicación…

PACIENTE 2: Las pestañas

RADIACTIVO MAN: ¿Perdone?

PACIENTE 2: Hay algo que no me duele, las pestañas.

RADIACTIVO MAN: Continúo… ,si puedo, con la Medicina Nuclear.

RMenMN-1

La Medicina Nuclear es una especialidad médica que, con finalidades diagnósticas, terapéuticas y de investigación, emplea fuentes radiactivas no encapsuladas.

En los estudios “in vivo” se precisa la administración al paciente de un radiofármaco que está compuesto de dos partes diferenciadas: el “vector de información” o radionucleido, cuya emisión de radiación permite valorar cualitativa y/o cuantitativamente el proceso, y el “vector selectivo” o molécula de soporte a la que se une el radionucleido y condiciona la ruta metabólica. También existen, sin embargo, otros radiofármacos en los que el propio radionucleido es determinante, por sí mismo, de la ruta metabólica del compuesto.

Las características físico-químicas de los radionucleidos dependen de la composición química del radiofármaco del que forman parte, así como del tipo de exploración a realizar. Dado que lo más recomendable es obtener la información deseada con la mínima dosis de radiación, su periodo de desintegración debe ser tan corto como lo permita la exploración.

Otro aspecto a tener en cuenta es que la presencia del radionucleido no debe alterar la sustancia portadora, dado que lo que se pretende estudiar es la función biológica de la misma, sus vías de distribución, sus zonas de depósito, metabolización y excreción. A su vez, dado que el organismo no distingue entre el isótopo estable y el radiactivo de un mismo elemento químico, el comportamiento del radionucleido o del complejo portador-radionucleido es idéntico al del isótopo estable o portador más isótopo estable.

En el caso de los estudios basados en el diagnóstico por la imagen, la energía de emisión de los fotones gamma debería ser lo más cercana posible a unos 150 keV, que corresponde a la energía óptima de los sistemas de detección actuales que explicaré más adelante.

Las técnicas “vivo/vitro” se basan en la medida de muestras biológicas tras la administración al paciente del radiofármaco mientras que los estudios “in vitro” no precisan la administración de un radiofármaco al paciente y tan sólo se exigen el procesamiento de muestras biológicas.

Finalmente, los procedimientos terapéuticos con radionucleidos se realizan con emisores α o β de energías más elevadas, dado que en ese caso queremos dañar las células cancerígenas.

La mayor parte de los radionucleidos usados en Medicina Nuclear son artificiales y se obtienen mediante tres vías principales: reactores nucleares, ciclotrones y generadores isotópicos. En estos últimos, se obtiene una solución química estéril de un radionúclido de periodo corto (hijo), procedente de la desintegración de otro radionucleido de periodo más largo (padre). El descendiente se desintegra originando un elemento estable o un radionucleido de periodo muy largo pero de muy baja energía. El generador isotópico más empleado es el de Mo-99 y Tc-99m. Se basa en el decrecimiento por desintegración del Mo-99 (T1/2=66h) a Tc-99m (T1/2=6h). El Mo-99 puede obtenerse como subproducto de fisión del U-235, o mediante reacciones de captura de neutrones a partir del Mo-98.

Por lo que se refiere al ciclotrón, es el encargado de producir el flúor-18 que, como veremos, es el radioisótopo favorito para una técnica llamada PET. Su corto periodo de semidesintegración de 110 minutos garantiza una eliminación rápida después del análisis del paciente, pero, en contrapartida, complica la tarea de fabricación de la molécula activa. Se obtiene bombardeando con un haz de protones un blanco de oxígeno-18, isótopo estable del oxígeno, que representa un 0.2% del oxígeno natural. Hay que separar muy rápidamente el flúor-18, purificarlo, incorporarlo a la molécula activa escogida, hacer las verificaciones de calidad indispensables, transportarla e inyectarla al paciente. La molécula elegida como vector del flúor-18 es la fluodeoxiglucosa o FDG. Es un azúcar en el que un grupo hidroxilo se sustituye por un átomo de flúor-18. El FDG se queda atrapado en el interior de la célula y puesto que las células tumorales son más ávidas de glucosa, la acumulación de FDG será mayor en estas células, que se podrán identificar.

El flúor-18 no es el único emisor β+ que se puede usar en esta técnica pero sí el único que ha sido desarrollado comercialmente a gran escala. Existen otros emisores como el carbono-11 o el oxígeno-15, que presentan una química más fácil, pero su semivida muy corta (10 y 1.4 minutos respectivamente) limita mucho su utilidad.

T_radioisotoposnucleares

PACIENTE 1: Bueno, bueno, pero ¿con qué equipos se emplean todas estas fuentes radiactivas?

RADIACTIVO MAN: No se impaciente, que ahora se lo explico.

PACIENTE 2: No acabará nunca…

RADIACTIVO MAN: Como intentaba decir, las principales técnicas que se utilizan en medicina nuclear son las siguientes:

La gammagrafía fue desarrollada por el físico Hal Anger en 1957 y permite detectar y dar imágenes 2D de la distribución de un radioisótopo en una región específica. Con ello, se ve el funcionamiento del órgano en cuestión. Cómo detector se basa en la excitación que producen las radiaciones ionizantes en la materia. Según el tratamiento que se haga de las imágenes puede ser analógica o digital. Para tener una buena resolución espacial y disminuir la atenuación debe situarse la gammacámara frente al órgano a estudiar y lo más cercana posible.  

La tomografía por emisión de fotones (SPECT) posibilita la obtención de imágenes 3D a partir de la aplicación de métodos de reconstrucción tomográfica a las imágenes planares conseguidas desde diversas orientaciones. En este caso el estativo, además de los movimientos habituales dispone de un sistema rotativo que hace posible la obtención de las diferentes proyecciones.  

En la tomografía por emisión de positrones o PET, que comentaba al citar el fluor-18, se inyecta al paciente el emisor de positrones que se fija, preferentemente, en el órgano que se quiere analizar. Cada positrón emitido se aniquila con el primer electrón que encuentra a su paso. Como resultado se emiten simultáneamente dos fotones con la misma energía y dirección pero en sentidos opuestos, que son  detectados por el anillo de detectores que rodea al paciente. Sólo se darán por buenos los fotones de 511 keV que sean detectados a la vez en una misma dirección. El problema que surge en esta técnica es que, en función de su energía, el positrón puede recorrer varios milímetros antes de encontrarse un electrón con el que aniquilarse. Por tanto, puede haber una pequeña separación entre el punto de emisión y el de aniquilación. Esto sólo tendrá verdadera importancia cuando se necesiten hacer medidas muy precisas.  Decir también que las aplicaciones de la técnica PET no se limitan al diagnóstico por imagen sino que también está presente en investigación.  

El PET-CT es un estudio que combina Tomografía Computarizada (CT) con Tomografía por Emisión de Positrones (PET) en una misma imagen. Antes de su implantación, hacer estos dos estudios requería dos cámaras separadas que imposibilitaba la simultaneidad de ambas técnicas. Sin embargo, con la fusión de imágenes que permite la cámara PET/CT se realizan ambos controles al mismo tiempo obteniéndose imágenes anatómicas y funcionales del paciente. Esto facilita mucho más la interpretación de los resultados que si se ejecutasen ambos estudios por separado.

Las exploraciones “in vitro” se extendieron inicialmente con la técnica del radioinmunoensayo o radioinmunoanálisis (RIA). Las técnicas RIA permiten efectuar análisis tanto cualitativos como cuantitativos, así como posibilitar la detección en sangre de hormonas peptídicas, hormonas esteroideas, drogas y otras substancias. El procedimiento consiste en introducir en la muestra una cantidad conocida y marcada de la misma substancia que se desea determinar, compitiendo ambas por enlazarse a un receptor presente en el medio. Cuanto mayor es la concentración de la sustancia problema, mayor será la parte marcada que quede sin enlazarse o libre en comparación con la parte que se enlaza al receptor. A partir del cociente entre ambas concentraciones puede conocerse la cantidad de sustancia sin marcar. Las ventajas son su gran sensibilidad, la precisión, la posibilidad de automatización, lo que permite analizar gran número de muestras en un corto espacio de tiempo.

La terapia metabólica se basa en la acumulación de una sustancia radiactiva no encapsulada en el órgano blanco o región a tratar. La dosis dependerá de la cantidad administrada. Para esta finalidad terapéutica se destinan radioisótopos emisores de partículas beta (aunque también pueden emitir gammas) y energías altas con un elevado poder de irradiación local.

T_terapiametabolica

Y ahora ya, situados en la terapia, vayamos  a la principal especialidad médica que aborda la terapéutica con radiaciones ionizantes, la Radioterapia.

PACIENTE 2: ¡Señor llévame pronto!

PACIENTE 1: No diga esas cosas, sólo faltaría que le hiciese caso

PACIENTE 2: Mmmmm….Señor deja mudo al loco.

RM: No se lo tendré en cuenta, desvaría debido a la medicación. Prosigamos…

RM en el aceleradorLa técnica radioterápica es sumamente compleja puesto que requiere alcanzar un compromiso entre la administración de una dosis elevada adecuada al volumen tumoral y una dosis aceptablemente pequeña a los tejidos sanos circundantes. Si la dosis es demasiado alta las complicaciones se incrementan, pero si es demasiado baja disminuye la probabilidad de control del tumor.

En cuanto a la forma de aplicación se puede distinguir entre Radioterapia externa y Braquiterapia. En Radioterapia externa, la fuente de irradiación es exterior al paciente mientras que en Braquiterapia (“braqui” proviene del griego y significa cercano) el material radiactivo, en forma de fuente encapsulada, se inserta en el interior del mismo. El mayor porcentaje de exploraciones corresponde a equipos de irradiación externa y voy a empezar por estos.  

El objetivo de la radioterapia externa es administrar en un tratamiento de varias sesiones, una cantidad de energía conocida en los volúmenes blanco respetando al máximo las estructuras sanas. El paciente permanece sólo en el recinto y el tratamiento se controla mediante un circuito cerrado de televisión.

Los principales equipos de radioterapia externa son los aceleradores lineales de electrones, las unidades de cobalto (con un uso muy limitado en nuestro país) y los equipos de rayos X de baja y media energía.  Explicaré algunas de sus características principales:

Los aceleradores lineales de electrones, al igual que los equipos de rayos X, no cuentan con ninguna fuente radiactiva y, en consecuencia, sólo producen radiaciones cuando se pulsa el botón correspondiente.  Pueden ser monoenergéticos, si sólo producen emisión fotónica, o multienergéticos, si pueden emitir tanto fotones como electrones. Con los haces de electrones de estos últimos, se tratan tumores de piel y tumores poco profundos, así como terapia intraoperatoria. Los electrones  se emiten por efecto termoiónico en un  filamento metálico y son introducidos en un cilindro provisto de varias cavidades (secciones aceleradoras) en donde también se inyectan ondas mediante un magnetón.  El haz de fotones de los  aceleradores multienergéticos se crea en la interacción de los electrones con un blanco de material de elevado número atómico. Puesto que los objetivos terapéuticos de ambas prácticas son diferentes, los haces de electrones y fotones tienen un tratamiento distinto en el acelerador.

Por lo que se refiere a la unidad de cobalto, aquello que la distingue del acelerador lineal es que el elemento generador de la radiación es la fuente radiactiva de cobalto-60 situada en el cabezal de la unidad. La  radiación gamma de energías 1.17 y 1.33 MeV que emite, se destina al tratamiento mientas que la radiación beta, indeseable para la terapia, es filtrada en la cápsula que contiene la fuente. Su periodo de semidesintegración es de 5.27 años y su gran actividad específica posibilita que la fuente sea pequeña. Su diseño tiene forma cilíndrica de unos 2 o 3 cm de longitud y unos 1.5 o 2 cm de diámetro. Está encapsulada en un contenedor de acero inoxidable de doble pared. El cobalto radiactivo se encuentra en el compartimiento interior que se halla, a su vez, en otro contenedor exterior. Ambos están sellados mediante doble soldadura para prevenir cualquier fuga de material radiactivo. Para limitar el haz de radiación a la zona de interés se dispone de una colimación primaria fija y una secundaria o móvil, de dos bloques de material de elevado número atómico.

Finalmente, tenemos los equipos de rayos X de baja y media energía. Estos fueron los primeros a destinarse a radioterapia y actualmente se usan, básicamente, para el tratamiento de tumores superficiales. Estos equipos se diferencian de los utilizados en diagnóstico por disponer de una gran diversidad de aplicadores y filtros que se adaptan a la forma y características de las diferentes lesiones. En la actualidad cubren el rango de tensión que va desde 40 kV hasta 300 kV.

T_equipos

Tal y como he comentado, en braquiterapia el material radiactivo se coloca en el interior del tejido (intersticial), en cavidades naturales del organismo (intracavitaria) o en contacto (aplicadores oftálmicos, tratamiento HDR de piel con aplicadores superficiales, etc). Las fuentes radiactivas son sólidas y se presentan en forma de hilos, semillas o esferas. Están rodeadas de una funda metálica que sirve para garantizar la estanqueidad de la fuente y evitar que pueda contaminar los tejidos en los que se coloca, es decir, son fuentes encapsuladas.

El problema más importante de la braquiterapia es que se tiene que utilizar en volúmenes accesibles, bien por inserción directa o a través de guías o aplicadores que se introducen en un acto quirúrgico. Estos aplicadores pueden ser tanto metálicos como de plástico y la forma de colocarlos en el paciente puede ser manual o automática. En esta última, se emplean equipos de carga diferida en los cuales no existe exposición a las radiaciones por parte de los profesionales que intervienen en el proceso y los incidentes y accidentes que ocurren se reducen de forma significativa.

Una forma de caracterizar la gran variedad de fuentes radiactivas es en función de su tasa de dosis. Así pues, podemos hablar de baja tasa de dosis (0.4 Gy/h a 2 Gy/h), media (2 Gy/h a 12 Gy/h) o alta (mayor de 12 Gy/h). Las más empleadas son las de baja y alta tasa y presentan diferencias notables en cuanto a la duración del tratamiento. La irradiación de un tratamiento de baja tasa puede durar un cierto tiempo y se realiza de forma continua a lo largo del día. En estos casos el paciente permanece ingresado en habitaciones blindadas y el personal del hospital debe tener en cuenta las normas de radioprotección.

En cambio, los tratamientos de alta dosis duran del orden de unos pocos minutos y se aplican en una o varias sesiones semanales durante varias semanas. Para la irradiación se necesita una única sala con sus correspondientes blindajes.

Las fuentes más empleadas en braquiterapia son:

T_braqui

Como habéis visto las radiaciones ionizantes juegan un papel muy importante en los hospitales…

ENFERMERA: El señor ¿Radiacti…?

RADIACTIVO MAN: ¡Yo mismo!

PACIENTE 2: Ya era hora…

ENFERMERA: Vamos a hacerle unas pruebas. Por el informe parece que se cayó…

RADIACTIVO MAN: Salté por la ventana, no pensé que fuese a hacerme daño..

ENFERMERA: ¿Quién se cree que es? ¿Supermán?

Nota: Esta entrada ha sido ilustrada por Carlos Pino, también colaborador del blog, y quiero agradecerle personalmente toda la dedicación y el tiempo empleados en dibujar cada una de estas magníficas viñetas.

Publicado en Radiactividad, Radiactivo Man, Rayos X | Etiquetado , , | 3 comentarios

Boaz Almog hace «levitar» un superconductor (TED 2012)

0100b26f13db74cd13971b1651daa7b9edf01fae_800x600

En esta charla TED, el Profesor Boaz Almog del Grupo de Superconductividad de la Universidad de Tel Aviv, muestra cómo un disco superconductor flota sobre un carril magnético sin fricción ni pérdida de energía.

En paralelo a la demostración, también expone de forma clara y didáctica las principales características de los superconductores de tipo II, de los que os hablé en esta entrada, dando especial relevancia al fenómeno conocido como bloqueo cuántico.

 

Publicado en Superconductividad, Videoteca | Etiquetado , | 1 comentario

Entrevista sobre divulgación en el programa «Funció d’ona»

funciodona

El lunes tuve el honor de asistir al programa Funció d’ona de BocaRadio  y conocer a Anna May, a Àngela Garcia y a Carlos Borrego que son los artífices del mismo. Este es su primer año en antena y estoy segura de que van a cumplir muchísimos más. En primer lugar, porque disfrutan haciéndolo y se compenetran a la perfección y, sobre todo, porque cuentan con un gran talento. Un programa que ha entrevistado a mi estimadísimo y genial Michael Faraday (sí, habéis leído bien) y a la gran Madame Curie, está condenado a triunfar.

Me hizo mucha ilusión que me invitasen a hablar sobre divulgación porque soy una oyente fiel de Funció d’ona, pero no os negaré que pensé que me venía grande. Me apasiona consumir y hacer divulgación, pero llevo muy poco tiempo como para opinar sobre ella en la radio. Hay divulgadores de primera división que lo harían mucho mejor que yo. Pero no estaba dispuesta a dejar escapar la oportunidad de conocerles y estoy muy satisfecha de haber ido.

Las preguntas que me hicieron fueron muy interesantes y tocaron aspectos que me parecen de especial relevancia en el tema de la divulgación como qué características debe tener un buen divulgador, qué opinión me merecen herramientas como twitter, menéame o divúlgame, la relación de la divulgación con la enseñanza, cómo podemos llegar más allá de los convencidos, la elección del tema de los posts y su longitud… Fue un verdadero placer poder conversar sobre todas estas cosas con personas con las que comparto la ilusión por hacer llegar la ciencia a los demás.

Os dejos el enlace del blog del programa donde podéis escuchar la entrevista. Es en catalán, pero quienes no lo habléis lo entenderéis un poquito.

Entrevista en Funció d’ona sobre divulgación

1003603_283551158475745_1541306833_n

Publicado en Divulgación, Radio | Etiquetado , | Deja un comentario

«La Centripetadora», mi sección en el «Pa ciència, la nostra»

2

Como os expliqué en la entrada Cuaderno de Vacaciones, este año estoy colaborando en el programazo de radio Pa ciència, la nostra (@paciencianostra), dirigido y presentado por Màrius Belles y Daniel Arbós.  Me encargo de la cápsula de física que hemos bautizado como “La Centripetadora” y estoy disfrutando mucho de la experiencia. Cuando me propusieron participar en el programa me hizo una ilusión increíble porque si estáis leyendo ahora mismo estas líneas, es gracias al talento de ambos.

Hace unos dos años, les escuché en la sección que hacen en el programa Via Lliure de RAC1 y me quedé prendada. Nunca me había divertido tanto oyendo hablar de ciencia en un medio de comunicación. Así que entré en su blog y, tras escuchar el programa, me convertí en una incondicional. Su forma de transmitir la ciencia con rigor, ironía y sarcasmo conquista y es absolutamente recomendable para todos los públicos.

Dani y Màrius en el Via Lliure

Dani y Màrius en el Via Lliure

Fue escuchando el programa y trasteando en el blog que descubrí la extraordinaria divulgación científica que se hace en la red y me “reenamoré”  de la ciencia. Meses más tarde, gracias a la generosidad y el apoyo de Enrique F. Borja, tuve la oportunidad de estrenarme en un blog referente en la divulgación de la Fïsica como es Cuentos Cuánticos y el resto de la historia ya lo conocéis. Además, hoy hablamos de mi aventura radiofónica.

Como os he dicho, tengo el honor de colaborar en el programa que tanto admiraba y admiro, junto a divulgadores de la talla de Toni Pou en la sección «Ciència en sèrie», Jaume Belles en “Jaumetria”, Anna May en “Bueno, pues vale”, Pere Roca-Cusachs en “La ciència és una selva” y Joan Pau Sánchez en “Pau a la Terra i a l’espai exterior”. Como algunas personas me han pedido los enlaces de mis participaciones (bueno, una, mi padre), las iré añadiendo a esta entrada por si os hace gracia escucharlas. Están en catalán pero creo que pueden entenderse.

En cualquier caso, para los que no entendéis el catalán o simplemente, queréis disfrutar doblemente del «Pa ciència, la nostra», como yo, esta temporada han estrenado la versión en castellano que tiene personajes y colaboradores propios. A parte de los dos infiltrados en la radio Limpia y Charly (que se esconden cuando voy), también cuenta con la participación de dos grandes divulgadores y amigos como son Fco. J. M. Guardiola con sus “Científicos de Relumbrón” y Pablo Rodríguez con los «Duros de la Ciencia”.

En definitiva, no perdáis ocasión de escuchar el programa porque es excelente.

Cada año hacen un programa en directo para los niños de los institutos.

Cada año hacen un programa en directo para los niños de los institutos.

Y aquí mis participaciones…

LA CENTRIPETADORA

Programa 242: La Superconductividad
Sobre los superconductores y sus características molonas.
Entrada relacionada: Un mundo Super (entrada teórica y charla)

Programa 236: La Catástrofe Ultravioleta
Sobre la radiación de cuerpo negro y la catástrofe ultravioleta.
Entrada relacionada: Radiación de cuerpo negro y catástrofe ultravioleta

Programa 225: Epi, Blas y el Pajarraco
Sobre el experimento Ice Cube y sus primeros resultados.
Entradas relacionadas: Fotógrafos del Universo (en Cuentos Cuánticos); Conversando con el Winter Over Carlos Pobes

Programa 224: La Física Médica
Sobre el papel que juegan los físicos en los hospitales y el nacimiento del blog Desayuno con Fotones.
Entrada relacionada: Desayuno con fotones (en Naukas)

Programa 214: Al Alba 
Sobre la fuente de Luz de sincrotrón Alba.
Entrada relacionada: A la luz del ALBA

Programa 210: No me toques los cuantos
Sobre el uso de la etiqueta “cuántica” para vender humo y curaciones falsas.

Publicado en Divulgación, Radio | Etiquetado , | 1 comentario

Primera prueba directa de la Inflación Cósmica

296018_489398001073042_298372719_n

Hoy la cosmología está de enhorabuena. Los resultados sobre los modos B primordiales en la radiación de fondo de microondas, aportados por el experimento BICEP2 del Polo Sur, son muy parecidos a los predichos por la teoría de la inflación. Esto no significa que la teoría sea cierta, sino que el universo se comportó de una forma parecida a la que esta describe.  Además, no debemos olvidar que, siendo fieles al método científico, es necesario que el resultado se confirme por otro experimento de forma independiente.

Para conocer con más detalle la noticia os recomiendo las siguientes entradas que, con estilos y un público objetivo diferente, abordan de una forma magnífica lo acontecido:

– Intervención de Francis R. Villatoro en el programa de radio La Buhardilla: Pograma 96: Inflación cósmica, modos B y BICEP2 con Francis Villatoro (@emulenews)

– Francis R. Villatoro: «La inflación cósmica y el multiverso inflacionario» ; «BICEP2 obtiene la primera prueba directa de la inflación cósmica» ; «Un poco de sal a la observación de BICEP2» ; «Francis en #rosavientos: BICEP2 detecta los modos B primordiales»

– Enrique Fernández Borja: «El universo saca Bicep2» ; «Tenemos un universo, tenemos un problema«

– Jorge Díaz: «Descubrimiento de modos B en la polarización del CMB«

– Javier Fernández Panadero: «El gran descubrimiento de ayer«

– César Tomé: «El multiverso inflacionario y el superdios» ; «La pequeña historia no contada de los modos B«

– Daniel Marín: «Un par de apuntes sobre la confirmación del modelo inflacionario del Big Bang«

– Lawrence Krauss: «A Scientific Breakthrough Lets Us See to the Beginning of Time«

Aquí voy a limitarme a dejaros tres regalos que en un día tan señalado como hoy, me han mostrado la parte más humana de la ciencia.

El primero, nos lo ha ofrecido el físico Jorge Díaz del blog Conexión Causal por twitter y es la página de apuntes en la que el Profesor Alan Guth concluyó el efecto de la inflación.

 Bi8TUGhCMAAePY8

El segundo es un video de la Universidad de Standford que muestra el momento en el que los Profesores Andrei Linde y Renata Kallosh han recibido la noticia del descubrimiento. Os recomiendo leer también el artículo de Andrei Linde, que me facilitó Francis Villatoro, «Inflationary Cosmology after Planck 2013,» arXiv:1402.0526 [hep-th], 9 Mar 2014. Al principio del mismo presenta los diferentes modelos inflacionarios, explica su evolución histórica y discute su validez. Por supuesto, llega a la conclusión que el desarrollado por Guth y él, es el mejor de todos. Pero vale la pena leerlo, no deja de ser un texto histórico.

Para concluir, como tercer regalo, os dejo con una cita de César Tomé, autor del blog “Experientia Docet” y editor de los blogs “Mapping Ignorance” y “Cuaderno de Cultura Científica”, que me ha parecido especialmente brillante:

«Los humanos aprendimos dolorosamente que la Tierra no era el centro del Universo, ni tampoco lo era el Sistema Solar; nuestra galaxia es sólo una más. Este descubrimiento, de confirmarse, implicaría que el universo que vemos con sus cientos de miles de millones de galaxias, sería sólo un trozo infinitesimal de un universo mucho mayor cuya extensión, estructura y evolución es incognoscible; no sólo eso, más allá de este universo podría haber infinitud de otros universos surgiendo continuamente. Es la cura de humildad definitiva.»

Publicado en Cosmología | Etiquetado | 17 comentarios